sábado, 30 de enero de 2016

2.2 Técnicas grupales para abordar problemas y tomar decisiones consensuadas


2. 2. 1 Lluvia de ideas


La tormenta de ideas (lluvia de ideas o brainstorming) es una técnica de pensamiento creativo utilizada para estimular la producción de un elevado número de ideas, por parte de un grupo, acerca de un problema y de sus soluciones o, en general, sobre un tema que requiere de ideas originales.
La tormenta de ideas fue propuesta en 1939 por Alex F. Osborn, quien comenzó a utilizar un procedimiento que permitiera el surgimiento de ideas creativas y originales como método de resolución de problemas. Más adelante, en 1953, sistematizó su método creativo de resolución de problemas.
Propuso un método destinado a estimular la formulación de ideas de modo que se facilitara la libertad de pensamiento al intentar resolver un problema. Éste consistía en un procedimiento por el que un grupo intenta encontrar una solución a un problema específico mediante la acumulación de todas las ideas expresadas, de forma espontánea, por sus miembros.
Los principios para el desarrollo de la tormenta de ideas son:
  • La crítica no está permitida
  • La libertad de pensamiento es indispensable
  • La cantidad es fundamental
  • La combinación y la mejora deben ponerse en práctica.
La creatividad y la producción de un gran número de ideas es el elemento central de esta técnica. El hecho de obtener un elevado número de ellas no parece influir negativamente sobre la calidad.

De forma muy general las fases de una sesión de tormenta de ideas son:
1. Presentación de la sesión de tormenta de ideas.
La sesión debe comenzar con una explicación de la tarea, de sus objetivos, del   procedimiento a seguir y de la duración de la sesión de trabajo.
2. Generación de ideas.
El tema se muestra de manera visible en una pizarra, soporte o pantalla, de modo que no haya dudas sobre el mismo. Hay que asegurar que se ha comprendido correctamente por parte de todos los participantes. Es aconsejable que esté planteado en forma de pregunta.
Es conveniente establecer un objetivo sobre el número de ideas a alcanzar. Como mínimo, proponer que se produzcan 40 ó 50 ideas para un grupo en torno a 6 personas. Está demostrado que el objetivo tiene a cumplirse.
3. Mejora de ideas
El papel dinamizador del facilitador es aquí crítico. Una vez expuestas todas las ideas, es preciso asegurarse de que han sido comprendidas. Para ello se revisarán, preguntando a los participantes si hay dudas o se quiere hacer algún comentario.
Se aplica la combinación, la reelaboración, la síntesis de una o más ideas…
4. Evaluación
La evaluación de las ideas puede hacerse en la misma sesión de tormenta de ideas en un momento posterior.  Resultado de la evaluación es la reducción de la lista de ideas hasta un número en el que es factible trabajar con ellas, siendo el voto individual para la selección de las ideas finales es el mejor método para predecir las ideas de éxito. En este sentido es imprescindible contar con un procedimiento estructurado, como el de Votación Múltiple.


recuperado de: http://www.aiteco.com/tormenta-de-ideas/


2. 2. 2 Debate


El debate suele ser considerado como una técnica o una modalidad de la comunicación oral. Los debates organizados cuentan con un moderador y con un público que asiste a las conversaciones. Los participantes se encargan de exponer sus argumentos sobre el tema en cuestión.
Por lo general, los debates suelen llevarse a cabo en un auditorio con público presente o en un estudio de televisión y contando con un número reducido de personas, el cual aumenta exponencialmente una vez que los televidentes sintonizan el evento. Gracias al desarrollo de la tecnología, en la actualidad es posible organizar debates a través de Internet, ya sea mediante videoconferencias, chat o foros.
Para que exista un debate, es necesario que se encuentren dos posiciones antagónicas. De lo contrario, si los participantes están de acuerdo en todo, no se produce la confrontación o controversia.

Los posibles temas de un debate son muy variados y muchas veces reflejan cuán atrasadas se encuentran ciertas culturas con respecto a otras. Tal es el caso de los países que continúan debatiendo acerca de los derechos de los homosexuales: no solamente se cuestionan si es correcto permitir que contraigan matrimonio, como cualquier otra persona, sino que se pone en tela de juicio si merecen ser tratados como individuos normales y sanos, abriendo la puerta a la discriminación y el desprecio como opciones razonables.
Por otro lado, en ámbitos de investigación tales como programas periodísticos suelen darse espacios de debate para confrontar opiniones acerca de diversas noticias. La situación política de un país en guerra, rumores sobre experimentos secretos por parte de un gobierno o avistamientos de ovnis que hayan sido clasificados: cualquier tema que permita varios puntos de vista puede ser objeto de debate.

El rol del moderador es esencial, dado que debe encargarse de evitar que la discusión se torne violenta o que los participantes del debate se desvíen del tema principal. Además, es su obligación abstenerse de favoritismos y asegurarse de que todos reciban espacios de tiempo equivalentes para exponer sus puntos de vista.
Del mismo modo, es imprescindible que los participantes se documenten de forma adecuada antes de asistir a un debate. Incluso los especialistas en el tema a debatir deben estar al tanto del enfoque de la discusión antes de presentarse, dado que muchas veces difiere de su perspectiva personal. Los conocimientos previos se encuentran entre los elementos fundamentales de un debate exitoso, ya que colaboran con el sano intercambio de ideas y enriquecen al público.

Cuando intervienen los intereses personales, los debates de distorsionan y pierden validez; es muy aconsejable recordar que no se trata de competencias sino de intercambios de opiniones y puntos de vista. En el mejor de los casos, la efectividad de un debate continúa luego de su cierre, ya que las nuevas ideas que se desprenden naturalmente de la discusión pueden afectar positivamente a sus participantes, cuestionar aquello que consideraban incuestionable.





2. 2. 3 Estudio de casos


El estudio de caso es una técnica de aprendizaje en la que el sujeto se enfrenta a la descripción de una situación específica que plantea un problema, que debe ser comprendido, valorado y resuelto por un grupo de personas a través de un proceso de discusión.
Dicho en otras palabras, el alumno se enfrenta a un problema concreto, es decir, a un caso, que describe una situación de la vida real. Debe ser capaz de analizar una serie de hechos, referentes a un campo particular del conocimiento, para llegar a una decisión razonada en pequeños grupos de trabajo.
El estudio de caso es, por lo tanto, una técnica grupal que fomenta la participación del alumno, desarrollando su espíritu crítico. Además lo prepara para la toma de decisiones, enseñándole a defender sus argumentos y a contrastarlos con las opiniones del resto del grupo.

Características generales
Las principales características que todo estudio de caso debe cumplir son:

  • Los casos deben plantear una situación real.
  • La descripción del caso debe provenir del contacto con la vida real y de experiencias concretas y personales de alguien. Debe estimular la curiosidad e invitar al análisis.
  • Debe ser claro y comprensible.
  • No debe sugerir soluciones sino proporcionar datos concretos para reflexionar, analizar y discutir en grupo las posibles salidas.
  • Debe fomentar la participación y apelar al pensamiento crítico de los alumnos.
  • Los aspectos principales y secundarios de la información deben estar entremezclados.
  • El tiempo para la discusión y para la toma de decisiones debe ser limitado.
  • La técnica de estudio de caso entrena a los alumnos en la generación de soluciones.
  • El estudio de caso debo perseguir metas educativas que se refieran a contenidos académicos, habilidades y actitudes.

El estudio de caso lleva al alumno a reflexionar y a contrastar sus conclusiones con las de otros, a expresar sus sugerencias y a aceptar las de sus compañeros. De esta manera, el alumno se ejercita en el trabajo colaborativo y en la toma de decisiones en equipo.

Tiene la gran ventaja de adaptarse a cualquier audiencia: lo mismo se puede emplear en la educación primaria que en la media y superior o en la formación de adultos.

Tipos de casos
Desde un punto de vista general, los casos pueden ser de tres tipos diferentes:

Tipo 1. La descripción de la situación tiene los datos suficientes para que los alumnos realicen un diagnóstico de la situación o una identificación del problema y de sus causas.
En este tipo de casos no sólo se pretende que los alumnos estudien la descripción del caso, analicen las variables que caracterizan el ambiente en que se desarrolla la situación, identifiquen los problemas y propongan soluciones examinando imparcial y objetivamente los hechos y acontecimientos narrados, sino que específicamente se busca que se coloquen dentro de la situación, se involucren y participen activamente.
Las preguntas que se formulan al final del caso pueden ser como estas:

  1. ¿Cuál es el problema?
  2. ¿Cuáles son sus causas?


Tipo 2. Además de describirse la situación, también se identifican el problema y sus causas. Se trata de determinar las posibles soluciones y analizar sus ventajas y desventajas.
En este tipo de casos, se busca desarrollar un pensamiento deductivo en el alumno con el fin de que sea capaz de encontrar la respuesta o solución correcta a la situación planteada. Se busca el entrenamiento de los alumnos en el estudio de situaciones que requieren la resolución de problemas, de manera que se involucren en el proceso de toma de decisiones que, desde la opinión de los individuos y/o el grupo, sea el más adecuado en la situación estudiada.
Este tipo de casos suele ser la estrategia más utilizada didácticamente, ya que, como fase previa, incluye el estudio descriptivo de la situación, donde se define el problema que se intenta solucionar.

Las preguntas que se realizan pueden ser:
  1. ¿Cuáles son, a tu juicio, las soluciones al problema planteado?
  2. ¿Cuál consideras que es la mejor solución y por qué?

Tipo 3. En este caso se describe la situación, se presenta el problema de forma clara, se dan soluciones y se justifica la selección de una de ellas. Se pretende que el alumno analice la solución elegida, que por lo general presenta algunos inconvenientes.

Este tipo de casos está centrado en el análisis. Su objetivo es que los alumnos conozcan, analicen y evalúen las acciones y los procesos que realizaron otros. Es por esto que la narración del caso debe presentar, de manera minuciosa, el proceso seguido en la situación descrita, explicitando la secuencia de actividades y estrategias empleadas en la solución del problema.

Las preguntas que se formulan a los alumnos pueden ser:
  1. ¿Fue correcto el diagnóstico realizado?
  2. ¿Fue adecuada la solución elegida?
  3. ¿Fue correcta su puesta en práctica?
  4. ¿Qué se debería haber hecho? ¿Cómo? ¿Por qué?

Proceso
Podemos distinguir en el estudio de caso tres fases: preparación, desarrollo y evaluación.
Primera fase: Preparación

Es la fase en la que el docente prepara el caso que sus alumnos van a estudiar. Las actividades que deben llevarse a cabo en esta fase son:
a. Formulación de los objetivos o metas

En el momento de formular objetivos educativos para el estudio de caso, el docente debe tener en cuenta los siguientes tres tipos de aprendizajes que potencian una formación integral del alumno:
  • Aprendizaje cognoscitivo: aprendizaje de los conocimientos que hacen referencia a los contenidos teóricos en los que se fundamenta el caso descrito.
  • Aprendizaje afectivo: aprendizaje de determinadas actitudes que el alumno puede lograr durante el desarrollo de esta técnica, tales como respetar la opinión de los demás, responsabilizarse de la realización de su trabajo, integrarse en un equipo.
  • Aprendizaje de habilidades: con el estudio de caso se fomenta en el alumno el pensamiento crítico, el análisis, la síntesis, la capacidad de aprender por cuenta propia, de identificar y resolver problemas y de tomar decisiones. Además, el alumno puede aprender determinadas habilidades concretas, como expresarse oralmente, trabajar en equipo, interactuar con otros.

b. Elaboración del caso

Una vez formuladas las metas, el docente elabora el caso. Para ello debe acudir a todas las fuentes documentales necesarias: artículos, relatos que describan sucesos o problemas de la vida real, experiencias propias o de profesionales experimentados, de sus propios alumnos, etcétera.
Para redactar correctamente un caso hay que tomar en cuenta los siguientes aspectos:
  • Tener claras las metas educativas a lograr.
  • Delimitar el alcance de la información.
  • Ser claro y conciso.
  • Utilizar una terminología adecuada al nivel escolar de los alumnos.
  • Omitir los detalles inútiles.
  • Incluir diálogos para hacerlo más real.
  • Finalizar el caso formulando preguntas básicas que ayuden a guiar el análisis.
  • Cuidar la presentación (giros gramaticales, espacios, estilo, etcétera).
Segunda fase: Desarrollo

Una vez finalizada la fase de preparación se inicia el desarrollo mismo, que se realiza en cuatro pasos.

a. Exposición del caso a estudiar

Antes de comenzar con el estudio de caso, el docente debe explicar las metas que desea conseguir y el mecanismo de la técnica a utilizar.
A continuación, presenta la redacción del caso y comenta las normas a seguir en su desarrollo (medios, ayudas, documentación a consultar, distribución del tiempo, etcétera). Puede comentar algunos aspectos del caso que considere importante destacar o que puedan ser objeto de confusión, así como diversos puntos que centren y faciliten el análisis.

b. Estudio individual

Después de presentarse el caso comienza su estudio. Los alumnos leen el caso de forma individual para tratar de comprender la información que se les presenta antes de pasar al debate grupal. Aquí tienen la oportunidad de consultar todo el material que necesiten para el análisis del problema.
c. Estudio en equipos

Finalizado el estudio individual, comienza el trabajo en equipos. Juntos estudian el caso, comentan los aportes de cada uno de sus miembros, intercambian ideas, analizan y debaten sobre los distintos aspectos del problema.

d. Elaboración de conclusiones

Una vez terminado el análisis, un miembro del equipo hace una recopilación final de las soluciones propuestas con el fin de llegar a un consenso sobre las conclusiones definitivas respecto del caso estudiado.

Tercera fase: Evaluación

La tercera fase del estudio de caso es la evaluación que se realiza cuando los equipos presentan su trabajo.
Cada equipo expone al resto del grupo las conclusiones elaboradas, fundamentando el análisis realizado. Posteriormente se abre un debate general, moderado por el docente, con el fin de llegar a las soluciones óptimas, valorando los diferentes argumentos aportados por los equipos.
La evaluación final debe complementarse con la evaluación continua efectuada a lo largo de la etapa de desarrollo.
El estudio de caso puede tener algunas modificaciones con respecto a su estructura original. Por ejemplo, aunque es una técnica grupal, puede desarrollarse en forma individual si la situación así lo requiere, a pesar de que se eliminaría una de sus características más importantes, la búsqueda de soluciones a través del debate.
En la evaluación podría eliminarse la presentación de los trabajos grupales, en cuyo caso sería el docente el único en analizar los resultados y las soluciones finales. Esto no le permitiría al resto del grupo enriquecerse con los aportes y conclusiones de cada uno de los equipos.
Para evaluar el progreso de los alumnos, es útil dividir las habilidades puestas en juego en un análisis de casos en tres partes:
1.    Identificación de los hechos
2.    Identificación del problema
3.    Solución del problema


recuperado de: http://repositoriorecursos-download.educ.ar/dinamico/UnidadHtml__get__e7883d21-7a07-11e1-832d-ed15e3c494af/index.html


2. 2. 4 Juego de roles



Un juego de rol es una dramatización improvisada en que las personas participantes asumen el papel de una situación previamente establecida como preparación para enfrentarse a una situación similar o para aproximarse a una situación lejana o antigua. La actividad puede formar parte de un taller de Educación para la Paz para ad­quirir nuevas actitudes o incluso para preparar una campaña de actividades.

Posibles objetivos:

- Ayudar a examinar problemas reales a nivel teórico, emocional y físico.
- Probar y analizar situaciones, teorías y tácti­cas.
- Comprender a las personas y el papel que desempeñan.
- Entender los pensamientos y sentimientos de las personas "oponentes".
- Anticiparse a nuevas situaciones.
- Sacar fuera temores, ansiedades y otros sen­timientos que las personas suelen tener ante una acción.
- Conseguir más información.
- Desarrollar la cohesión de grupo.
- Aprender nuevas destrezas ante ciertas situaciones y experimentar su utilización.
- Adquirir confianza y competencia individual y grupal.

Descripción:

1]        Seleccionar una situación: Las personas par­ticipantes han de ser conscientes de las razo­nes por las que quieren realizar un juego de rol de manera que puedan elegir una situa­ción significativa. ¿Qué se quiere examinar? La persona facilitadora puede sugerir una si­tuación o se puede diseñar en grupo. Una si­tuación sin importancia aburrirá a quienes participan. Una situación simple, sencilla es mejor. Y es más fácil de utilizar si tiene una posible solución aunque sea imprevista.

Nota: Un juego de rol no es un psico­drama en el que las personas actúan unas con otras manifestando sus propios proble­mas personales y manteniendo su propia identidad como ejercicio de terapia.

El juego de rol es un sociodrama. Repre­senta una situación social asumiendo la iden­tidad de un personaje. Se pide a las personas que partici­pan que desarrollen una situación inven­tada de unas personas diferentes a sí mismas que han observado o imaginado en alguna ocasión.

2]        Explicar la situación: Para que no haya con­fusión, aclaramos cuidadosamente qué per­sonajes participan y cómo es el escenario de actuación. Además debe estar claro el senti­do de la actividad y el ambiente global gene­ral en que se desenvuelve la situación elegida para representar. Se debe diseñar clara­mente y con precisión la situación o los pape­les a desempeñar pero no ambas cosas. De lo contrario no se deja espacio a la esponta­neidad.

3] Elegir papeles: Nos ponemos de acuerdo para elegir los papeles participantes en la situa­ción. Es interesante meterse en un personaje con el que no nos identificamos. Ayuda mu­cho el hecho de ponerse un nombre ficticio aunque luego no se use.

4]        Preparar a quienes participan: Dejamos unos minutos para que la gente se meta en sus papeles, decida una perspectiva general y planifique su estrategia. Ayuda mucho el he­cho de pensar en otros aspectos de su perso­naje (trabajo, familia, personalidad, motiva­ciones, . . . ) para que la actuación sea más realista. Si el personaje es de difícil interpretación, haremos algunos ejercicios de reflexión y expresión corporal que nos preparen para actuar con más facilidad. Este es el momento en el que daremos en privado las instrucciones específicas o secretas para al­gún personaje, si es que las hay.

5]        Preparar a quienes observan: La observación es tan importante como el juego. Pueden ser observadoras las personas del grupo que han quedado sin personaje o quienes son muy tímidas para participar aunque con un pe­queño precalentamiento podemos facilitar el que todas participen. Podemos sugerir a las observadoras que tengan en cuenta algunos elementos que nos interesan de forma espe­cial. Cada observadora puede observar algo diferente o personajes diferentes.

6]        Preparar el escenario: El lugar, los objetos necesarios, . . .

7]        El juego de rol en sí: La persona que facilita indicará el momento de empezar. Facilitará la interpretación de los personajes 30 segundos de silencio antes de empezar.

8]        Cortar: Quien facilita cortará o parará la acti­vidad cuando hayan surgido suficiente ele­mentos de interés, la acción llegue a un final lógico o parezca que la gente quiere parar te­niendo siempre en cuenta los objetivos del juego de rol. Por supuesto, hay que parar si la gente se ríe o alguien tiene un accidente. Si la gente no se mete en los papeles habrá que parar y hacer algún ejercicio para conseguirlo y luego volver a empezar. Si alguien se so­breidentifica con el personaje (se observa una gran tensión) también habrá que parar para ayudar a la persona a salir del rol. En este caso alguien se ocupará de la persona afectada y otra persona intentará con el grupo que el juego de rol siga adelante. Haremos algún juego de distensión o estima, antes o después de la evaluación del juego.

9]        Pausa: Si el juego es muy largo o queremos fijarnos en algún aspecto concreto se puede parar por un corto periodo de tiempo. Convie­ne moverse fuera del sitio donde se ha per­manecido o realizar algún juego de disten­sión.

10] Evaluación: Es una parte esencial del juego de rol en la que asimilamos lo sucedido. Una forma de estructura es (A) sentimientos, sen­saciones, tensiones; (B) tácticas, estrategias, objetivos y (C) conclusiones, aplicaciones en relación con el tema que estamos trabajando y teoría. Solemos comenzar preguntando a quienes tuvieron un personaje cómo se sintie­ron, qué sucedió en cada momento. Hacemos lo posible para que cada una de las personas tenga oportunidad de hablar. Después pre­guntamos sus opiniones a quienes observa­ron y pasamos a debatirlo todo con alguna técnica de debate.

Habremos de referirnos a los personajes por su nombre ficticio para que nadie sienta que la hostilidad, el enfado o la crítica van di­rigidas contra su propia persona.

Todo lo que sucede en el juego de rol es correcto. No podemos decir: "Tu debieras ha­ber hecho . . . ", "La actuación debiera ha­ber sido de tal manera. . . . " La esponta­neidad es fundamental y eso frena a la gente en su participación. Se trata de analizar des­pués qué reacciones son más o menos apro­piadas en base a lo sucedido durante la dra­matización.

El análisis no debe ser demasiado largo. Siempre hay nuevas ideas que salen y nunca acabaríamos por eso habrá que estar pen­dientes de que se ha dicho lo esencial y bus­car conclusiones prácticas de aprendizaje.

11] Resumen: Un resumen al final ayuda a la gente a tener sensación de haber completado la tarea y sirve para aclarar en breve todo lo expuesto con anterioridad.

Unidad 2. Desarrollo de habilidades para la toma de decisiones en trabajo colaborativo


2. 1 Actitudes favorables para el trabajo colaborativo



Es muy importante que aprendamos a diferencias entre el trabajo colaborativo y el trabajo en equipo, ya que no son iguales, cuando hablamos del trabajo colaborativo, debemos estar conscientes de las habilidades y capacidades de cada uno de los integrantes del equipo para potenciarlas y poder llegar a la meta planteada en un inicio, ciertamente debemos hacer una distribución de actividades para aprovechar mejor nuestros recursos, pero eso no exime a los demás miembros del equipo de conocer el trabajo que los otros estas realizando, así si llegamos a la meta podemos decir que el trabajo colaborativo se llevo a cabo, pero si un solo miembro del equipo trabaja y los otros solo observaron o no se acompañaron en la construcción del trabajo a pesar de que una persona haya trabajado la meta planteada no se puede alcanzar, ya que la meta final de todo esto es lograr que todos trabajen armónicamente y contribuyan para el desarrollo del proyecto, trabajo, etc., que se deba desarrollar.

El trabajo en equipo, muchas veces solo implica el repartirse ciertas actividades y que una persona lleve toda la carga del proceso, y los demás se desentienden y aunque se llegue a la meta no todos contribuyen en el desarrollo del proceso.

El trabajo colaborativo exige que todos los participantes respeten una serie de normas éticas, entre los que podemos indicar las siguientes:


•Avanzar requiere de la iniciativa y del esfuerzo individual.

•Respetar las aportaciones de todos los participantes, y valorarlas en función      de su contenido, y no de la persona que la realiza.

•Asumir que el responsable de las decisiones que se adopten es el grupo.

•Dominar estrategias y técnicas de comunicación, intercambio y de aceptación de  ideas.

•Potenciar una interdependencia positiva entre los miembros del grupo.

•Todos los participantes deben tener las mismas oportunidades de intervenir.

•Cualquier actitud de liderazgo debe de hacerse desde una posición democrática.


Estos son algunos de los beneficios que proporciona a los participantes el aprendizaje colaborativo:
•         Favorece la capacidad de resolver problemas de forma creativa, a partir de estrategias de negociación y mediación y la búsqueda cooperativa de alternativas.
•         Proporciona oportunidades para aprender a "ponerse en el lugar de otros" y genera empatía hacia los compañeros. No sólo se aprenden conceptos, sino también actitudes y valores.
•         Proporciona oportunidades de éxito a todos los participantes, por lo que mejora el rendimiento y la autoestima que, a su vez, repercute en una mayor seguridad y compromiso con el grupo.
•         Permite reducir estereotipos y prejuicios entre distintos grupos socioculturales, ya que los compañeros son percibidos como fuente de aprendizaje y no como competidores para alcanzarlo.
•         Mejora la motivación y las actitudes hacia la materia de estudio, hacia la figura del tutor y hacia la función de la institución formativa.
•         Favorece estrategias y procesos mentales de alto nivel que suponen un reto tanto intelectual, afectivo como conductual para el participante.
Para que el aprendizaje colaborativo funcione bien, será necesario incorporar explícitamente en cada clase cinco elementos esenciales:
•         la noción de interdependencia positiva,
•         la conciencia de la responsabilidad individual y grupal,
•         la interacción estimuladora entre los miembros,
•         la evaluación grupal y
•         la enseñanza de prácticas interpersonales y grupales imprescindibles.
Es requisito para el aprendizaje colaborativo, que se aprendan determinadas prácticas interpersonales y grupales. Enseñar procedimientos, destrezas y estrategias constituye un contenido relevante de la enseñanza escolar. " Este tipo de aprendizaje dialógico facilita el desarrollo de aquellos procesos cognitivos como la observación, el análisis, la capacidad de síntesis, el seguir instrucciones, comparar, clasificar, tomar decisiones y resolver problemas, en los que la interacción enriquece los resultados y estimula la creatividad" (Calzadilla, 2002).

2. 1. 1 Actitudes ante un conflicto


Hay cinco grandes actitudes ante el conflicto. Descubrir las propias y las de lo demás será un trabajo previo importante a hacer en resolución de conflictos. Cuando analizamos nuestras propias actitudes, muchas veces descubrimos con sorpresa como nuestra actitud ante los conflictos es la evasión o la acomodación, y cómo de ahí se deriva que nuestros conflictos no se resuelvan.

a) Competición (gano/pierdes): Nos encontramos una situación en la que conseguir lo que yo quiero, hacer valer mis objetivos, mis metas, es lo más importante, no importa que para ello tenga que pasar por encima de quien sea. La relación no importa . En el modelo de la competición llevada hasta las últimas consecuencias lo importante es que yo gane y para ello la más fácil es que los demás pierdan. Ese perder, en ocasiones, se traduce no ya en que la otra persona no consiga sus objetivos sino en que sea eliminada o destruida (la muerte, la anulación,…). En el terreno pedagógico, buscamos la eliminación de la otra parte no con la muerte, pero sí con la exclusión, la discriminación, el menosprecio, la expulsión, etc.
b) La acomodación (pierdo/ganas): con tal de no confrontar la otra parte yo no hago valer o ni planteo mis objetivos. Es un modelo tan extendido o más que la competición a pesar de que creamos lo contrario. A menudo confundimos el respeto, la buena educación, con no hacer valer nuestros derechos porque eso pueda provocar tensión o malestar, Vamos aguantándonos hasta que no podemos más y entonces nos destruimos o destruimos a la otra parte.
c) La evasión (pierdo/pierdes): ni los objetivos ni la relación salen bien parados, no se consiguen ninguno de los dos. No enfrentamos los conflictos, metemos “la cabeza debajo del ala”, por miedo o por pensar que se se resolverán por si solos. No obstante, como dijimos anteriormente los conflictos tienen su propia dinámica y una vez iniciada no se para por sí sola.
d) La cooperación (gano/ganas): en este modelo conseguir los propios objetivos es muy importante, pero la relación también. Tiene mucho que ver con algo muy intrínseco a la filosofía “noviolenta” : el fin y los medios tienen que ser coherentes. Es el modelo hacia el que  vamos a intentar encaminar el proceso educativo. Es un modelo en el sólo sirven soluciones gano-ganas, se trata de que todos ganemos. Cooperar no es acomodarse, no puede ser renunciar a aquello que no es fundamental. Otra cosa diferente es que se puede ceder en lo que es menos importante.
e) La negociación: llegar a la cooperación plena es muy difícil, por ello se plantea otro modelo en el que trata de que ambas partes ganen en lo fundamental, ya que no se pueden llegar al 100%. Hay gente que cuando habla de negociación, en realidad está pensando en una mera táctica del modelo de la competición. Si una de las dos partes no se va con la sensación de que ha ganado lo fundamental, no estamos en este modelo, sino en el de competición o acomodación.
Ninguna de estas actitudes podemos decir que se de, habitualmente, de una forma pura y única en ninguna situación ni persona. Tampoco es nuestra intención plantear que haya algunas actitudes malas y otras buenas para toda situación El propio esquema da algunas pistas sobre ello. En circunstancias donde lo que está en juego no tiene mucha importancia para nosotros y con quien está en juego es con alguien que a penas conocemos y con quien no tenemos casi relación, probablemente la mejor opción sea algo que en principio nos podía parecer muy negativo, como es el evitar el conflicto. Hay que recordar un principio básico en casi todo, el de “economía”. Tenemos unas energías limitadas y entrar en un conflicto significa invertir muchas energías. Hay que valorar por tanto en cuáles merece la pena meterse.
Recuperado de: http://desarrollohumanouae.mx/wp/actitudes-ante-el-conflicto/

2. 1. 2 Capacidad de escucha


La comunicación interpersonal es un proceso de tres etapas. El éxito depende de la claridad y la forma de hablar o de escribir tu mensaje, la forma en que es recibido y si es entendido o no. Escuchar es un aspecto clave del proceso, ya que proporciona acceso directo a las respuestas de la otra persona, te permite entender sus preocupaciones y prioridades y da pistas sobre cómo puedes seguir comunicándote de una mejor manera.
Escucha activamente
Escuchar es algo más que hacer una pausa para dejar que la otra persona hable. Implica estar completamente presente y darle al orador la completa atención. También requiere reflexión permanente para que puedas apreciar el significado completo de lo que la persona que está hablando está tratando de decir. Este tipo de escucha consciente y comprometida plenamente se conoce como "escucha activa" porque estás buscando activamente interpretar y comprender la perspectiva del orador.
Concéntrate plenamente
Una parte importante de la escucha activa es la concentración. Esto significa sacar todo de tu mente, mirando directamente a la persona que habla y negándote a ser distraído por cualquier otro tipo de ruido o movimiento. Evita pensar en lo que vas a decir a continuación o sobre cualquier cosa fuera de la conversación inmediata. No interrumpas, pero señala a la persona que está hablando que estás escuchando, haciendo sonidos o movimientos apropiados, como asentir o decir "sí".
Evita el prejuicio
Sacar conclusiones precipitadas, anular lo que una persona está tratando de decir con tus propios puntos de vista o detener a una persona antes de que haya terminado de hablar son todas las acciones contraproducentes y perjudiciales. Aun cuando el tema en discusión sea algo en lo que tengas convicciones y sentimientos fuertes, permite que la otra persona termine de hablar y escucha con atención sus puntos de vista antes de responder. Puedes sorprenderte de encontrar que tus propios puntos de vista han cambiado en el entretanto.
Resume y reflexiona
Resume en tu mente lo que está diciendo la persona mientras la escuchas. Hazle llegar lo que te parece que ha dicho; por ejemplo, "Si te he entendido bien, estás preocupado acerca de ...." Esto le dará la tranquilidad de que has estado escuchando plenamente y ofrecerá una nueva oportunidad para elaborar o corregir la información que hasta ahora has recibido.
Forma el hábito
Saber escuchar es una habilidad que puede ser aprendida, como cualquier otra. Al principio puede implicar un cambio consciente en la conducta con el fin de concentrarse de forma más plena y sin interrupción. También se puede sentir extraño al principio hacer llegar deliberadamente a una persona lo que piensas que está diciendo. Reemplazar la costumbre de ser un oyente pobre o descuidado con buenos hábitos de escucha puede tomar tiempo, pero se puede lograr.
Aprecia los beneficios
Ser conocido como un buen oyente mejorará tu reputación profesional y personal. Te permitirá apreciar las perspectivas de otras personas, entender sus puntos de vista, empatizar con su situación y disfrutar de sus contribuciones únicas. La cantidad de lo que puedes aprender de escuchar de forma plena y abierta a los demás no puede ser subestimada. 


















Recuperado de: http://www.ehowenespanol.com/capacidad-escucha-comunicacion-interpersonal-sobre_400595/


2. 1. 3 La actitud empática

Antes de continuar, será necesario separar dos conceptos que a veces se confunden, empatía y simpatía. Mientras el primero hace referencia a una capacidad, el segundo se refiere a un proceso absolutamente emocional que posibilita que percibamos los estados de ánimo del otro, pero no exige que los comprendamos.

La actitud empática requiere en primer lugar de la comprensión, esta no solo tiene la capacidad de captar la experiencia ajena, sino también como capacidad de devolver este significado a quien lo vive, para que el sienta que realmente eta comprendido.
Fases de la Empatía:
  • Fase de la identificación.
  • Fase de incorporación y repercusión.
  • Fase de separación.

Efectos de la Empatía sobre el ayudado:

 * Suscita sentimientos y experiencia relevante.
 * Estimula la autoexploración.
 * Favorece la autoconfrontación.
 * Favorece la aceptación de sí mismo.

Para que la empatía exista es necesario que se dejen a un costado los juicios morales y los fenómenos de raíz afectiva (simpatía, antipatía); de tal modo que se pueda tener una actitud comprensiva pero no de compasión frente a la circunstancia del otro. Consiste en el esfuerzo de carácter objetivo y racional para llevar a cabo proceso de comprensión intelectual que permita comprender los sentimientos del otro.
En otras palabras, la empatía permite hacer referencia a la capacidad intelectiva de todo ser humano para vivenciar la forma en que otro individuo siente. Esta capacidad puede desembocar en una mejor comprensión de sus acciones o de su manera de decidir determinadas cuestiones. La empatía otorga habilidad para comprender los requerimientos, actitudes, sentimientos, reacciones y problemas de los otros, ubicándose en su lugar y enfrentando del modo más adecuado sus reacciones emocionales.

Resulta interesante resaltar que el desarrollo de la empatía exige un cierto nivel de inteligencia: por eso, quienes son diagnosticados con síndrome de Asperger, autismo o padecen algunas psicopatías carecen de esta habilidad cognitiva. Las personas con empatía, destacan los expertos, tienen la capacidad de oír a los demás y de comprender tanto sus problemas como cada una de sus acciones.
Recuperado de: http://marcela1712.blogspot.mx/2009/11/caracteristicas-de-la-actitud-empatica.html y http://definicion.de/empatia/

1.2 Etapas del proceso decisional

1.2.1 Planteamiento del problema



Analizar un problema es un ejercicio que consiste en la desagregación de la situación problema que subyace a éste, descomponiéndola en sus elementos fundamentales para develar la etiología de la misma (sus causas), comprender las relaciones que originaron dicho problema y hacer evidente los impactos y efectos que se producirían de persistir y ser recurrente tal problema. Algunas técnicas para analizar el problema (hacer diagnóstico) son las siguientes:
Algunas técnicas para analizar el problema (hacer diagnóstico) son las siguientes:
  • Diagrama de Ishikawa o Espina de pescado.
  • Árbol del Problema.
  • Técnica de los cinco por qué.

Recuperado de: http://sitios.ruv.itesm.mx/portales/crea/planear/como/planteamiento_tesis.htm

1.2.2 Análisis de la situación y del contexto


La segunda etapa del proceso decisional es el ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN Y DEL CONTEXTO, para el presente caso entiéndase análisis como descomponer algo en todas sus partes o elementos para poder entenderlo mejor y la palabra contexto hace referencia al conjunto de circunstancias o situaciones en las que se sitúa un hecho. 

Las decisiones que se toman en la vida cotidiana dependen mucho del contexto ya que éste resulta ser muy dinámico y su influencia determina las condiciones a considerar. En este tema determinaras exactamente las causas que dieron origen al problema.



















1.2.3 Búsqueda de soluciones

El desarrollo de conocimientos basados sobre procesos cognitivos debe incluir la observación, la memorización, la definición, el proceso de análisis y síntesis, la comparación, la clasificación, la inferencia y el seguimiento de instrucciones, (Ríos, 2001).
El desarrollo metódico de estos proceso cognitivos básicos dan lugar entonces a la toma de decisiones oportunas, al conocimiento del riesgo, al proceso de resolución de problemas y por último, al más importante de los procesos cognitivos de alto nivel: la creatividad.

Resolver problemas es un método sistemático para definir una situación indeseable y después identificar y eliminar la causa o causas raíz.

Hay 5 pasos que proporcionan un método sistemático para eliminar la causa o causas raíz de un problema para que no vuelva a presentarse.

Paso 1. Definir la situación.
Paso 2. Remediar temporalmente. 
Paso 3. Identificar la(s) causa(s) raíz.
Paso 4. Tomar acción correctiva.
Paso 5. Evaluar y dar seguimiento.

1.2.4 Evaluación de las diferentes alternativas

Se trata de comparar el valor relativo de las alternativas. La persona que soluciona el problema compara los pros y contras, y considera la viabilidad de cada uno de ellos. 
Algunas opciones suelen parecer atractivas, pero ponerlas en práctica resulta imposible o es contraproducente.

Muchas veces, comparar el valor relativo significa que se deben analizar los costos y los ahorros de cada opción. Las que cuesten mucho más de lo que ahorran son poco convenientes. El posible resultado de una opción debe formar parte del análisis. Cuando casi es seguro que el resultado será insatisfactorio, la alternativa se debe rechazar. Por ejemplo: Si una empresa genera pocas utilidades, una opción sería reducir 20% las remuneraciones, pero ello significaría un enorme deterioro del estado de ánimo y aumentaría la rotación de personal, de modo que la empresa no debería implantarla. La rotación elevada de empleados es tan costosa que superaría el ahorro de costos.

Todas las alternativas tienen consecuencias buenas y malas.

1.2.5 Elección de la mejor solución

No se puede resolver un problema a menos que se elija una opción, es decir, que se tome una decisión. Diversos factores influyen en la elección. Uno muy importante es la meta que se pretende alcanzar con la decisión. La opción que se elija debe ser aquella que se acerque más a la posibilidad de alcanzarla.
El último paso  para tomar decisiones consiste en averiguar el nivel de eficiencia de la opción elegida para resolver el problema. Controlar significa asegurarse de que los resultados que obtuvo la decisión  son los que se establecieron en el paso para identificar el problema.
Cuando se haya reunido retroinformación, se debe calificar la decisión como óptima, satisfactoria o subóptima. Las decisiones óptimas generan resultados favorables. Las decisiones satisfactorias producen un nivel mínimo de satisfacción. Estas decisiones son adecuadas, aceptables o temporales.  Muchas personas que toman decisiones dejan de buscar opciones cuando encuentran una satisfactoria. La aceptación  de la primera opción razonable suele posponer la necesidad de poner en práctica una decisión que resuelva el problema. Por ejemplo, reducir notablemente el precio de una computadora personal para igualarlo al de la competencia es una decisión satisfactoria. Una decisión de más largo plazo tal vez requeriría que la empresa les demostrara a los posibles compradores que la diferencia de calidad bien vale un precio más alto.

Las decisiones subóptimas producen resultados negativos. Sus consecuencias son destructivas para los empleados y la empresa. Evaluar y controlar las decisiones ayudará a mejorar la capacidad para tomarlas.


1.2.6 Seguimiento de la solución 

Llevar la decisión a la acción es el siguiente paso importante. Mientras una decisión no se haya puesto en práctica, no será en absoluto una decisión.  Gran parte del trabajo de un administrador consiste en ayudar a los subordinados a aplicar las decisiones.
Un camino fructífero para evaluar los méritos de una decisión está en observar su implantación. Una decisión casi nunca es buena si las personas se resisten a aplicarla o si ello resulta muy difícil.  Por ejemplo: Una empresa trata de aumentar su productividad, para lo cual reduce el tiempo destinado para comer o los recesos. Si los empleados se resisten a ello, comen mientras trabajan y después descansan durante el tiempo permitido para comer, la productividad disminuirá. Los problemas de la implantación indicarían que la decisión de elevar la productividad mediante la reducción del tiempo para descansos no es la correcta.

Recuperado de: http://tecnicasunesr2011-1.blogspot.mx/2011/05/seleccion-de-alternativas-para-la-toma.html